Publicado el Jueves, 22 Abril 2010 en la categoría Garantías

El paraíso de los perros desamparados: Milagros Caninos

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Si fueras perro y te faltara una pata, te hubieran dado una paliza; pasaras años atado a una cadena, encerrado en un cuarto oscuro, o vivieras el último tramo de tu existencia en condiciones miserables. Si puedes imaginar que eres un perro abandonado y no tienes otra alternativa más que morir echado en alguna banqueta, te daría gusto saber que no todo está perdido, que en un rincón de Xochimilco, en la ciudad de México, existe algo que bien se podría llamar un paraíso para perros como tú. Entonces pedirías de todas las formas posibles que te llevaran a ese refugio, un oasis de generosidad.

Entre perros quemados, mutilados, desnutridos, con cáncer, atropellados, abandonados, con sarna o tumores, golpeados, viejos, ciegos, incluso salvados de ser sacrificados, y drogados o víctimas de abuso sexual por personas, Paty España lleva tres años de salvar a canes en peligro de muerte a través de la asociación Milagros Caninos.

Es un santuario para perros en situación extrema “donde se les da la oportunidad de llevar una vida digna, con comida, techo, espacios para correr y jugar, y sobre todo, amor”, explica la fundadora de Milagros Caninos.

Aquí no hay perros amarrados; están separados por áreas según su padecimiento: sin patas y/o músculos atrofiados, con cáncer, ciegos y de la tercera edad.

En el santuario tienen más de 80 perros, pero Paty España asegura que ha recogido cerca de 100, los cuales se han ido muriendo (para sepultarlos también tienen cementerio) y otros fueron adoptados.

Entre ellos destaca el más longevo: El Can, de más 18 años (eso significa casi 100 años con respecto al ser humano), quien estuvo encerrado en un baño por 15 años. Al rescatarlo no sabía caminar y sus músculos estaban atrofiados. Al llegar a Milagros Caninos comenzó su proceso de recuperación y ahora se pasea por el lugar lleno de árboles; camina lento, pero lo hace.

Otro caso de crueldad es Barquillo: fue violado, drogado y le sacaron un ojo, pero ya se encuentra mejor, después de quitarle su adicción a los solventes. Paty España se encontró con un caso extremo de maltrato cuando conoció a Pastel, un chow-chow negro a quien unos judiciales le echaron ácido en la cara, su piel ya casi sanaba, pero no resistió más y murió en octubre de 2008.

Ancianos o personas con alguna discapacidad, como Yoshi Watanabe, quien padece síndrome de Down y es “gerente del área de juegos”, ayudan con el cuidado de los canes. También hay una mujer con parálisis cerebral, Rosita Romero, quien es la encargada de las caricias.

También aquí laboran los hermanos Julio y Concepción Romero, encargados, desde el nacimiento de la fundación, del aseo de toda la zona, y quienes habitan en una casa en el santuario. Algunos perros de Milagros Caninos sirven como terapeutas en asilos de ancianos.

Julio explica que es muy difícil cuidar a todos los perros, pero es muy satisfactorio. Por su parte, Concepción señala: “sólo hay que darles amor, porque es lo que más necesitan, vienen muy traumados, como ‘radiografías’. Son muy maltratados por la gente, pero aquí se recuperan rápido, como Huesos, que de huesos sólo le quedó el nombre”.

"Mambo (con un solo ojo) y Pistache fueron adoptados" "Sitio Milagros Caninos"


La organización nació en abril del 2004 cuando murió Clavo, el salchicha de Paty España. “Mi amor por los perros es muy grande y empecé a sentir la necesidad de ayudar a quienes lo necesitaran. Primero rescaté a uno, luego a otro y a otro, todos eran perritos sufriendo. Mi debilidad por los canes viejos, enfermos o que habían sido maltratados hicieron que mi sueño de crear un hogar para perros con capacidades diferentes, se hiciera realidad”, cuenta.

Bobi fue el primer perro que rescató de la calle y ahora vive en su casa. Cuando lo encontró  estaba en “puros huesos” –ahora pesa 11 kilos–-, amarrado con una cadena, ya no podía levantarse. “Estaba muriendo. Su cuerpo ya no respondía. Totalmente desnutrido, deshidratado y enfermo por estar expuesto a la lluvia y al sol durante mucho tiempo. Estuvo con suero y se fue hidratando y recuperando poco a poco”, recuerda Paty.

Paty España lamenta: “En México no hay cultura para tratar a los animales. Hay crueldad, la gente cree que son objetos y juguetes y pueden hacerles lo que quieran, cuanto lo que más necesitan es amor. Hay personas que no tienen en quién sacar sus frustraciones, y lo hacen con quien no puede defenderse”. Por eso aboga por derechos de los animales: “Tienen derecho a comer, a ser felices, a tener tranquilidad, estoy en contra de que los hagan sufrir”.

Los perros en México no son prioridad, por lo tanto la organización sólo obtiene recursos “del bolsillo de mi esposo (el ex futbolista Miguel España, cuyo último trabajo fue dirigir a los Pumas). Si no le dan equipo no tendremos dinero y Milagros Caninos desaparecerá”, advierte. Por eso, la asociación tiene un programa de apadrinamiento de perros, para que haya quien se encargue de todo su cuidado con la donación en especie o de dinero. Además, cualquier persona puede donar a través de depósito en el banco.

Milagro Caninos, señala su fundadora, busca “dar la última oportunidad a los perros, para que en el tiempo que les quede tengan una vida digna”.

“Pastel”, quemado con ácido.

Milagros Caninos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Si te interesa ayudar a Milagros Caninos a través de la adopción de un perro o de donaciones en especie o en efectivo, puedes contactar a Paty España a través del email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o del teléfono: 46 07 99 87, o en el sitio de internet de Milagros Caninos

 

 

 

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